El Banco Central habilitó cobertura «dólar linked» para Pymes importadoras: cómo funciona
Argentina, Comercio exterior / noviembre 8, 2023 / EDITOR SIMPLEXEl Gobierno busca facilitar el ingreso al país de insumos y bienes de capital que se utilizan para las actividades productivas de las empresas
El Banco Central (BCRA) decidió hoy que las pequeñas y medianas empresas (Pymes) que importan insumos y bienes de capital para sus actividades productivas podrán constituir un depósito a la vista remunerado por la variación del dólar oficial -conocido como dólar linked- desde el momento del despacho a plaza y hasta la fecha de pago, por hasta el monto total que se debe efectivizar.
En este marco, las entidades financieras deberán ofrecer este producto en forma obligatoria, según la medida dispuesta por el Directorio del organismo monetario.
Las Pymes deberán tramitar la cuenta en el mismo banco con el que realizan las operaciones de comercio exterior, precisó el BCRA en un comunicado.
En la tarde de este jueves, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) respaldó la medida adoptada por el BCRA al considerar que «da previsibilidad en el actual contexto«.
«Las pequeñas y medianas empresas podrán realizar sus importaciones con una mayor certidumbre. Al realizar un plazo fijo que se irá ajustando en función de las variaciones del dólar oficial, se elimina la diferencia que se generaba entre la fecha de oficialización del despacho y la fecha en que se habilitaba el pago al exterior», manifestó la CAME en un comunicado.
A su vez, señaló que «una medida de este tipo puede ayudar a moderar expectativas inflacionarias, ya que el dólar con el que se compra y luego se vende se mantiene en línea».
«Las Pymes sufren la inestabilidad de la macro en doble vía: en los precios y en la incertidumbre de no saber cuándo van a poder reponer nuestro stock. La disposición del BCRA es una manera de evitar un cuello de botella que afecte de manera directa a la producción nacional, con un posible traslado también al comercio minorista», concluyó la entidad que agrupa a empresas del sector comercial y fabril Pyme.
Cepo a las importaciones, una pesadilla para las empresas
A un año de la resolución general conjunta 5271/22, que marcó el nacimiento del Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA), el complejo esquema de autorizaciones para traer insumos del exterior, la realidad muestra que acceder al dólar oficial -en tiempo y forma- es prácticamente imposible.
Como su antecesor SIMI (Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones), el objetivo del SIRA era recolectar información de manera anticipada, analizar los volúmenes importados, mantener la trazabilidad y, de tal manera, planificar mejor el uso de las divisas.
Lo cierto es que la situación para la industria y la producción es dramática, porque la imprevisibilidad domina la escena y la confianza en los empresarios argentinos cede a niveles mínimos en el exterior por la deuda comercial acumulada y la extensión de más de 180 días en los plazos de pago.
Una muestra privada arroja que sólo 4% de las empresas logran pagar en lo que se conoce como «plazo cero» en las SIRA aprobadas, mientras que el 90% de las empresas sufrieron en los últimos 30 días cambios en las fechas asignadas para acceder al Mercado Único y Libre de Cambios (MULC); es decir, atrasos de al menos un mes.
El nivel global de aprobaciones de las SIRA se ubica en torno a un 70%. Pero si se descuentan las anuladas, el porcentaje asciende al 88%.
SIRA: un sistema que obstaculiza el acceso a los dólares
«Los datos son irrelevantes porque la mayor problemática está en el pago», indicó Eduardo Rotbard, CEO de IntegraComex durante el webinar «3 voces en Comex», en referencia a que de poco sirve contar con una SIRA aprobada si luego no hay certeza alguna de la fecha aprobada para comprar los dólares.
Crece la deuda comercial
«A un año de la aparición del SIRA, luego las SIRASES, la instrumentación de la CCUCE (cuenta corriente única del comercio exterior), el CEF (que mide la capacidad económica financiera de las empresas) y el impuesto PAIS para acceder al MULC, el dato más importante para el sector privado es la deuda por 43.000 millones de dólares que se mantiene con proveedores del exterior, de acuerdo con datos del Banco Central, y de unos 10.000 millones de dólares en servicios. Esto duplica la deuda comercial promedio que siempre tuvo la Argentina y supera el monto de lo que se le debe al Fondo Monetario Internacional», explicó Yanina Lojo, experta en comercio exterior y titular de Consultora Lojo, durante el webinar.
El monto de la deuda privada comercial como el principal problema de las empresas argentinas -la dificultad para pagar- antes ilustrado fue confirmado por la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA).
«El problema de pagos es mayor a la situación de aprobación de SIRAS o SIRASES», indicó Fernando Furci, gerente de la CIRA, tras explicar que las empresas suelen sufrir hasta dos veces el «reperfilamiento» de los plazos, lo que genera inconvenientes con los exportadores de origen.
«Para poder importar, hoy es clave la relación con los proveedores en origen. Muchas veces son Pymes, que no tienen espaldas para financiar a sus clientes argentinos, por lo que recurren a organismos de crédito o de promoción de exportaciones. Pero, cuando los plazos no se cumplen, deben denunciar el incumplimiento del empresario argentino. Y esto afecta a futuro la posibilidad de importar, porque los plazos se extienden y se arrastra la deuda«, explicó Furci.
Por otra parte, Fernando Landa, presidente de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) indicó tras una consulta de iProfesional que «ni el CEF ni las SIRAS son mecanismos consistentes con nuestros compromisos con la OMC, y así lo planteamos oportunamente».
«Las exportaciones argentinas tendrán este año 2 fuertes afectaciones, una exógena, como la sequía -que como mínimo implica unos u$s17.000 millones menos de exportaciones- y otra, que implica una enorme pérdida en la participación del comercio internacional que tiene que ver con la multiplicidad de restricciones (CEF, SIRAS, SIRASES) que se suman a la presión impositiva, agregan incertidumbre y que puede estimarse entre 12.000 y 14.000 millones de dólares menos de exportaciones», explicó el directivo.
La burocracia, otra barrera para las empresas importadoras
Lojo advirtió que en este peregrinar de los empresarios los escollos administrativos son prácticamente diarios, como la última normativa conjunta que obliga a contar con la autorización de «reglamentos técnicos» (intervenciones previas) antes de oficializar una SIRA.
Además, «en los últimos 10 días, los errores en la CCUCE se multiplicaron. Los bancos tenían problemas para validar y no se pudo girar, incluso con casos de corrimientos de fechas (de acceso al MULC). Fue común ver casos en que posdataron accesos para fines de septiembre y principios de octubre y los pasaron a noviembre y diciembre», añadió Lojo.
Esos errores tienen nombre y son un «terror informático«: el F24, un bloqueo que advierte sobre la falta de saldo disponible para operar de acuerdo con el CEF; el CEF de 1 $, que marca la imposibilidad de operar por saldo insuficiente; el error 46, que refiere a que la operación no pudo ser validada, y el error 47, que advierte que el documento de origen no pudo ser validado.
Estos errores obligan a «llamar a Sistemas» que, en este caso, implica iniciar un periplo digital que arranca presentando un Multinota Electrónica Aduanera (MUELA) a través del Sistema Informático de Trámites Aduaneros (SITA). «Es la única manera de reclamo», dijo Lojo, tras agregar que «en algunos casos se resuelve el inconveniente, pero no en la mayoría: hay que entrar permanentemente para ver si avanza el trámite y cambia de estado».
La maquinaria del cepo es kafkiana: la nota de reclamo se hace a la AFIP, que luego la envía a la dirección de Técnica, pero el levantamiento del error depende de Comercio. «No hay aviso, es a prueba y error para ver si se corrigió, si se rechazó, y si hay que volver a presentar el reclamo», explicó la analista.
Respecto del CEF y el error F24, los exportadores pasaron a sufrir las consecuencias del cepo en carne propia: hay muchos casos de empresas que, habiendo cumplido con la liquidación de divisas e incluso cobrado los reintegros a la exportación, el sistema les marca «incumplimiento» a la hora de tramitar una SIRA o al consultar el CEF.
Las empresas deben llenar un formulario ante el banco para realizar el reclamo, cotejando las inconsistencias que le arroja el sistema con los cumplimientos realizados ante el Banco Central. Y luego deben sentarse a esperar.
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